Esta es la mejor forma de blanquear tus dientes, sin gastar mucho dinero en ir al dentista y sin perder el esmalte dental.
Lo primero que vas a hacer es colocar en un platito sal, pasta dental y bicarbonato. Mezcla hasta que todo se mezcle en forma de una pasta.
Usa un cepillo de dientes suave para distribuirlo por tus dientes de forma pareja y cubrelos con el papel aluminio previamente cortado para poder cubrirlos perfectamente con el. El tratamiento dura entre 30 a 40 minutos.
Pasado ese tiempo solo tienes que retirar el remedio, te enjuagas y listo! Dientes mas blancos de lo que te imaginabas!